PSICOTERAPIA

El proceso terapéutico tiene como finalidad propiciar cambios congruentes con el objetivo que desea alcanzar el paciente, facilitando la comprensión de ideas y acciones que habían sido confusas.  La terapia es un espacio para expresar, sentir, hacerte preguntas acerca de ti mismo, aprender de ti mismo, cuestionarte a ti mismo, ver qué tienes tú que ver con lo que te pasa, reflexionar acerca de tu propia vida junto a otra persona: el psicoterapeuta. Capacita a la persona para afrontar ansiedades y tensiones que habían sido evitadas.

Es necesario generar alternativas de acción. Lo que busca el psicólogo/a es que las personas que nos consultan puedan actuar, pensar y sentir de manera diferente en relación con el problema que lo aqueja, y generar opciones allí donde las personas piensan que ya no les queda mucho por hacer. Se busca  que pueda realizar algo diferente, esto es, una alternativa de acción, y que la persona pueda actuar de una manera distinta a como lo venía haciendo hasta el momento, que puede hacer otras cosas.

El paciente se encuentra en un proceso de trabajo interpersonal, que le permitirá ser congruente consigo mismo, sumando también —si es tu caso, la EM— la aceptación de la misma condición, adaptación, comprensión, adquisición de nuevas herramientas para lograr nuevas metas y objetivos,  así como la resignificación de tu experiencia.

Uno de los objetivos es que el paciente deje de prestar atención a lo que no puede hacer para pensar en todo lo que puede hacer de manera diferente para hacer frente a determinadas situaciones, ya sean familiares, personales, laborales, de salud,  sociales etc.

Durante la sesión encontrará aceptación positiva incondicional, respeto, apoyo y acompañamiento. Cuanto más profundice en su vida y más dispuesto esté a cuestionarse, más transformador será el proceso. En terapia podrá aprender de sí mismo todo lo que quiera saber, ya que es el artífice de sus propios descubrimientos internos. Este proceso le permitirá poner más conciencia en lo que está realizando, pensando y sintiendo. La presencia del psicólogo/a facilitará que su conciencia se vaya ampliando, permitiéndole darse cuenta de cómo él mismo forma parte de las situaciones que lo conflictúan, y esto es lo que le permitirá hacer algo con las mismas.

La duración de la sesión es de 50 minutos y se recomienda una vez por semana o cada quince días;  eso lo determinarán el psicólogo y el paciente dependiendo el caso y la  viabilidad para asistir que este último tenga.

Licenciada en Psicología Erica Paola Ramírez Pruneda.
Egresada de la Universidad del Valle de México, campus Lomas Verdes.
Cédula Profesional 8541231.